Durante la conmemoración de los 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, se reveló que ocho padres de los jóvenes han fallecido sin conocer el paradero de sus hijos. Esta cifra fue recordada durante un mitin en el que las familias reiteraron su demanda de verdad y justicia. La desaparición ocurrió en 2014, cuando los estudiantes fueron detenidos por la policía y nunca volvieron a ser vistos. A pesar de los años transcurridos, el caso sigue sin resolver y las familias continúan buscando respuestas. La falta de progreso en la investigación ha generado frustración entre los familiares, quienes insisten en la necesidad de transparencia. Mientras tanto, el gobierno ha mantenido su postura oficial, aunque no ha proporcionado nuevas revelaciones. La situación sigue siendo un símbolo de la impunidad y la corrupción en la región.