Un grave choque de trenes en Toledo, España, el 28 de octubre de 2026, dejó al menos 68 personas muertas y decenas heridas. Según informes preliminares, el accidente ocurrió en la estación de Urda, en la región de Castilla-La Mancha. Las imágenes aéreas y fotos revelan un escenario de destrucción, con vagones arrastrados y restos de material ferroviario esparcidos en el lugar.
El gobierno español declaró tres días de luto nacional, mientras las autoridades investigan las causas del incidente. El ministro de Transporte, Óscar Puente, señaló al responsable de circulación de Adif como posible causante, aunque el sindicato CSIF exigió preservar la presunción de inocencia del trabajador. Los agentes de emergencia trabajaron en el lugar durante horas para rescatar supervivientes y evacuar a los heridos.
Este choque es uno de los más graves en la historia ferroviaria española. Anteriores accidentes, como el de 2013 en el que murieron 78 personas, han llevado a reformas en la seguridad del transporte. La comunidad internacional, incluyendo Venezuela y Perú, expresó su pesar y solidaridad. Las casas reales de varios países, incluida España, también transmitieron su condolencia a las familias afectadas.
La investigación continúa para determinar si hubo fallos técnicos, errores humanos o condiciones climáticas que contribuyeron al choque. Mientras tanto, el país se enfrenta a una crisis emocional y política, con llamados a una revisión integral de las normas de seguridad en el sistema ferroviario.























