Cientos de familias se reunieron en cementerios de la Ciudad de México y del Estado de México para celebrar el Día de Muertos. Esta tradición, arraigada en la cultura mexicana, implica la preparación de ofrendas en honor a los difuntos. Los visitantes llevaron flores, veladoras, comida y música para recordar a sus seres queridos.

La celebración se llevó a cabo en diversos panteones, donde las familias se congregaron en torno a las tumbas. Las ofrendas, conocidas como "ofrendas", incluyen elementos simbólicos como pan de muerto, cempasúchil y velas. Esta práctica refleja la importancia cultural del Día de Muertos en la sociedad mexicana.

El Día de Muertos, festividad oficial en México, tiene raíces en las tradiciones indígenas y fue adoptada por el gobierno mexicano en el siglo XX. La celebración se centra en la conmemoración de los difuntos y la conexión entre el mundo de los vivos y el de los muertos. En este contexto, la visita a los cementerios se convierte en un acto de homenaje y recordatorio de la vida.