El huracán "Polo" ha alcanzado la categoría 5, la más alta en la escala Saffir-Simpson, según informes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). La tormenta se mantiene estacionaria frente a las costas del Pacífico, a 345 kilómetros al sur de Zihuatanejo, en el estado de Guerrero. Los vientos alcanzan velocidades de hasta 285 km/h, lo que representa una amenaza significativa para las regiones costeras.
Las autoridades han activado planes de contingencia en nueve estados del Pacífico, incluido Guerrero, donde se registran alertas de emergencia. La Marina de México ha iniciado acciones preventivas desde Baja California hasta el sur de Guerrero, mientras que el Ejército y la Guardia Nacional supervisan zonas de riesgo en Colima.
La tormenta podría permanecer en la zona durante dos días, según pronósticos en vivo. Los residentes de las zonas costeras han sido instruidos a mantenerse alerta y prepararse para posibles inundaciones y vientos fuertes. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por instituciones nacionales y locales.
La intensificación del huracán ha generado desplazamientos forzados en varios estados, aunque no se ha reportado un número exacto de afectados. La INEGI ha señalado que más de medio millón de hogares en el país tienen integrantes desplazados por la violencia, aunque este dato no está directamente relacionado con el huracán.





















