El huracán Polo, que se debilitó a categoría 4 este sábado, sigue siendo una amenaza para el noroeste de México, según informes recientes. Aunque su intensidad disminuyó tras permanecer más de 48 horas como huracán de categoría 5, el sistema sigue avanzando hacia la costa de Baja California Sur. Las autoridades locales activaron medidas preventivas, preparándose para posibles efectos del ciclón, que incluyen lluvias intensas, vientos fuertes y oleaje.

Mientras el huracán se mueve por el Pacífico mexicano, meteorólogos indicaron que no se espera que se convierta en un "superhuracán" al coincidir con otros sistemas en la región. Sin embargo, se prevé que el impacto sea doble, con lluvias que podrían extenderse hasta Estados Unidos. En Baja California Sur, se espera que el huracán toque tierra el lunes, dejando entre 10 y 20 centímetros de precipitación, con acumulaciones máximas de hasta 25 centímetros.

A pesar de la reducción en su intensidad, el Polo sigue siendo un sistema peligroso. Se mantienen alertas por vientos de hasta 195 km/h, lo que exige precaución en zonas costeras. Las autoridades continúan monitoreando su trayectoria, mientras la población se prepara para posibles afectaciones. La situación sigue en evolución, con pronósticos que indican que el huracán podría impactar con categoría 1 o 2 en la región al inicio de la próxima semana.