El huracán Simón, de categoría 4 en la escala Saffir-Simpson, causó daños graves en el estado de Guerrero, según reportes preliminares. Al menos una persona falleció debido al impacto del ciclón, mientras 20 municipios quedaron afectados. La tormenta, que se acercó a la costa del Pacífico, provocó inundaciones, desplomes de techos y daños a infraestructura en zonas costeras.
Las autoridades activaron alertas rojas en Jalisco y Nayarit, donde se prevé un acercamiento del huracán. En Jalisco, se activaron refugios temporales y se ordenaron evacuaciones preventivas en municipios costeros. La presidenta Claudia Sheinbaum instó a la población de Jalisco, Colima, Nayarit y Michoacán a mantenerse en resguardo y evitar salir de casa.
El huracán, que se desplazó hacia el norte, modificó su trayectoria y ahora se acerca a Sinaloa. Las autoridades mexicanas suspendieron actividades no esenciales en varios municipios de Jalisco, donde el fenómeno tocará tierra. La tormenta, que alcanzó categoría 4, sigue siendo un riesgo significativo para las zonas costeras del Pacífico.
El huracán Simón representa un desafío para la región, con un historial de tormentas severas en el Pacífico mexicano. En los años anteriores, huracanes similares causaron daños considerables en zonas costeras, lo que ha llevado a una mejor preparación en caso de emergencias. Sin embargo, la intensidad del huracán actual subraya la necesidad de medidas de prevención y respuesta rápida.













