En el noveno round, Saúl Canelo Álvarez mantuvo su estrategia dominante, mientras Christian Mbilli intentaba mantener la distancia y evitar los golpes más potentes del mexicano. A pesar de los esfuerzos del boxeador colombiano, Canelo logró controlar la pelea con movimientos precisos y golpes efectivos.

En el undécimo round, Mbilli mostró un cambio de actitud al intentar acercarse más al rival, tras haber sido derribado en las tarjetas. Sin embargo, Canelo respondió con mayor agresividad, manteniendo su ritmo y su capacidad de golpear con potencia. Aunque Mbilli intentó reaccionar, no logró romper el dominio del campeón.

Este duelo, disputado en un ring de boxeo, marcó una nueva prueba para Mbilli, quien enfrentó a uno de los mejores de su categoría. Canelo, por su parte, reafirmó su posición como uno de los mejores boxeadores del mundo, mostrando una combinación de fuerza, técnica y resistencia. La pelea fue un claro ejemplo de cómo el control del ritmo puede definir el resultado en un combate de alto nivel.