La opinión de Verónica Malo en ** destaca que México no carece de problemas de imagen, sino que enfrenta una realidad que genera imágenes insoportables. Según la analista, el país ha experimentado un deterioro en su percepción internacional en los últimos años, debido a una serie de factores que afectan su reputación. Estos incluyen incidentes relacionados con la seguridad, la corrupción y la violencia, que han sido ampliamente reportados en medios internacionales.
Aunque el gobierno ha implementado medidas para mejorar la imagen del país, como campañas de seguridad y reformas institucionales, los resultados han sido limitados. La percepción de México en el exterior sigue siendo influenciada por eventos específicos, como el caso de los detenidos en el norte del país o las denuncias sobre la impunidad de ciertos actos.
La crítica se centra en que, a pesar de los esfuerzos, la narrativa internacional sigue asociando a México con problemas recurrentes. Esto ha generado una imagen que, aunque no es universal, ha afectado su proyección en el ámbito global. La situación exige una estrategia más coherente y sostenible para transformar la percepción del país.





























