El Senado de México prevé aprobar en las próximas horas una reforma constitucional que prohibirá la doble nacionalidad para quienes aspiren a cargos públicos de alto nivel, como presidente de la República o gobernador. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, busca garantizar la lealtad exclusiva hacia el país en quienes ostenten responsabilidades estatales.
El presidente de la mesa directiva del Senado, Higinio Martínez Miranda, confirmó que hay suficientes votos para llevar a cabo la aprobación el próximo martes. La reforma establece que la nacionalidad mexicana única será un requisito indispensable para acceder a esos cargos. Esta medida busca evitar conflictos de lealtad y fortalecer la identidad nacional de los líderes públicos.
La propuesta ha generado debate en el ámbito político, con críticas y apoyos por partes de distintos grupos. Aunque no se han reportado oposiciones significativas, la aprobación dependerá de la coordinación entre los partidos y la mayoría en el Senado. La reforma se enmarca en un esfuerzo por modernizar la Constitución y adaptarla a los desafíos actuales del país.
La decisión se produce en un contexto de creciente preocupación por la estabilidad política y la cohesión nacional. La medida busca, según los promotores, asegurar que los líderes públicos prioricen los intereses del México en su totalidad.


























