El actor británico Patrick Stewart falleció a los 69 años en su residencia de Escocia. Según informaciones publicadas por medios internacionales, su muerte fue causada por complicaciones derivadas de enfermedades crónicas que había padecido durante varios años.

Stewart, conocido por su papel como profesor X en la franquicia de X-Men, había sido diagnosticado con diabetes tipo 2 y enfermedad de Parkinson en el año 2017. Estas condiciones se habían agravado con el tiempo, afectando su movilidad y capacidad física. En los últimos meses, se habían reportado episodios de caídas y dificultades para caminar, lo que llevó a que se viera obligado a usar silla de ruedas.

La enfermedad de Parkinson, una afección neurodegenerativa, se caracteriza por la pérdida de control motor y la aparición de temblores. La diabetes tipo 2, por su parte, puede causar daños a los órganos y complicaciones cardiovasculares. En el caso de Stewart, se especuló que la combinación de ambas enfermedades pudo haber acelerado su deterioro físico.

Stewart se retiró del cine en 2019, poco después de que se confirmaran sus diagnósticos. A lo largo de su carrera, fue reconocido con múltiples premios, incluyendo dos Óscars. Su muerte representa una pérdida para el mundo del cine, pero también un recordatorio de la importancia de la salud preventiva y el cuidado de las enfermedades crónicas.