El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia tras la crisis financiera de Ueno Bank, que desató un juicio político contra él. La decisión se tomó en medio de una presión política y social creciente, tras la quiebra del banco y la vinculación del mandatario con la institución. Peña pidió disculpas por defraudar la confianza del pueblo.

La renuncia fue formalizada mediante el Decreto 7199, que fue aprobado por el Poder Ejecutivo. El ministro del Interior, Enrique Riera, también renunció, lo que refleja la gravedad de la situación. El Congreso rechazó la renuncia de Peña y decidió continuar con el juicio político.

La crisis de Ueno Bank, uno de los principales bancos del país, comenzó con problemas de liquidez y se intensificó tras la revelación de vínculos entre el gobierno y la entidad. El empresario detrás del banco, Víctor Vázquez, fue investigado por irregularidades. La caída del banco no solo afectó al sector financiero, sino que también generó una crisis política.

El presidente Peña, que era visto como un modelo por líderes como Javier Milei y José Antonio Kast, enfrenta ahora un juicio político en el Senado. Aunque el Ejecutivo negó rumores de fuga, el mandato de Peña se vio interrumpido antes de su término previsto en 2028. La situación pone de relieve las tensiones dentro del Partido Colorado, que ha gobernado Paraguay desde 1947, excepto entre 2008 y 2013.

La crisis ha generado una polarización política y ha puesto en duda la estabilidad del país. Mientras Peña se prepara para defenderse ante el Senado, el futuro político de Paraguay sigue siendo incierto.