Miles de ciudadanos se manifestaron en la capital del estado de Jalisco, Guadalajara, exigiendo la revocación del mandato del gobernador Pablo Lemus. La protesta surgió como respuesta a la contaminación del agua en el estado, un tema que ha generado preocupación entre la población. Los manifestantes se congregaron frente al Palacio de Gobierno, donde pidieron acciones concretas para mejorar la calidad del agua potable en la región.
Según informes, la contaminación del agua ha afectado varios municipios en Jalisco, con reportes de niveles elevados de sustancias químicas y bacterias en fuentes de abastecimiento. La situación ha generado una crisis ambiental y sanitaria, con denuncias de comunidades locales que enfrentan dificultades para acceder a agua segura. Las autoridades han sido acusadas de negligencia en la gestión de recursos hídricos.
La crisis del agua en Jalisco no es nueva. En los últimos años, se han registrado múltiples casos de contaminación en ríos y acuíferos, a menudo vinculados a la actividad industrial y agrícola. A pesar de las denuncias, las medidas de control han sido consideradas insuficientes por parte de organizaciones ambientales y activistas. La protesta actual representa una acumulación de frustración hacia la administración estatal, que enfrenta críticas por su falta de respuesta efectiva a la situación.
















