El presidente del Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia tras la crisis bancaria que afectó a millones de ciudadanos. La decisión se tomó tras la nacionalización del Banco Ueno, que contaba con casi tres millones de clientes. Peña, quien era miembro del Partido Colorado, dejó su cargo el 6 de noviembre, pero el Congreso no logró aprobar su destitución por falta de quorum.

El vicepresidente Pedro Alliana, de 52 años, asumirá la presidencia del país. Alliana, también miembro del Partido Colorado, ha estado en el gobierno durante más de dos décadas. Su nombramiento fue anunciado tras la renuncia de Peña, quien enfrentaba una investigación por conflicto de intereses.

La crisis bancaria en Paraguay se intensificó cuando el Banco Ueno, en el que Peña tenía participación, fue nacionalizado. La situación generó una gran inquietud entre la población, que espera recuperar sus ahorros. La Cámara de Diputados rechazó el proceso de destitución contra Alliana, pero el Senado inició un juicio político contra Peña.

La crisis política y financiera en Paraguay ha sido una de las más graves en la historia del país. La renuncia de Peña y la posible destitución marcan un punto de inflexión en la estabilidad del gobierno. Mientras tanto, el país se prepara para una nueva etapa bajo la presidencia de Pedro Alliana.