El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó este viernes que el gobierno de Donald Trump pueda utilizar una base de datos para verificar la ciudadanía de los votantes. Esta decisión permite a los estados usar la herramienta, aunque de forma opcional, en las elecciones de 2026. La base de datos fue creada por el gobierno federal y se utilizará para identificar posibles votantes no ciudadanos.

La medida fue respaldada por el Tribunal Supremo, que estableció límites para su uso. Los estados pueden decidir si desean implementarla, pero no podrán retirar a los votantes de los registros antes de una elección. Esta autorización representa una victoria para el gobierno republicano, que busca garantizar la integridad del proceso electoral.

La herramienta permitirá a los funcionarios locales revisar los registros de votantes y verificar si cumplen con los requisitos de ciudadanía. Aunque el uso es opcional, la decisión abre la puerta a su aplicación en futuras elecciones. Esta medida ha generado debate, con críticos que señalan posibles riesgos de discriminación o abuso.