El choque de dos trenes en la provincia de Toledo, España, el 28 de octubre, ha dejado al menos 68 muertos y 15 heridos graves, según informes preliminares. El incidente ocurrió en la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, a la altura de Urda. La colisión involucró un tren AVE de Renfe y un tren de Iryo, lo que provocó la evacuación de varios trenes y la cancelación de otros.

El ministro de Transportes español sugirió que el accidente podría haber sido causado por un error humano. El gobierno brasileño expresó su consternación y solidaridad con las víctimas, mientras que la presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, también envió condolencias. El presidente de España, Pedro Sánchez, anunció tres días de luto nacional y prometió investigar posibles negligencias.

Este choque es el segundo gran accidente ferroviario en España en menos de un año. El futbolista del Getafe Davinchi, cuyo padre murió en un accidente similar en enero, envió un mensaje de apoyo a las familias afectadas. El líder del Partido Popular, Feijóo, pidió una investigación imparcial sobre el estado de las vías y los sistemas de seguridad. Los equipos de rescate continúan buscando entre los restos del tren, mientras las autoridades advierten que el balance podría aumentar.