En México, es habitual dejar un 10% de propina como gesto de agradecimiento por un buen servicio. Esta práctica es parte del comportamiento social en muchos países latinos. Sin embargo, en Japón, hacer lo mismo puede considerarse un insulto grave.

En Japón, la cultura del servicio es muy diferente. Los empleados suelen ofrecer un buen servicio sin necesidad de propina, y dar una cantidad adicional puede interpretarse como una falta de respeto. Esta diferencia refleja las distintas normas culturales entre los dos países.

La costumbre de dejar propina varía según las tradiciones locales. En algunos países, es una forma de reconocer el trabajo del personal, mientras que en otros, se considera una forma de pagar por un servicio que ya se ofrece gratuitamente. Esta situación muestra cómo las expectativas sociales pueden influir en las prácticas cotidianas.