El huracán Polo, que se debilitó a categoría 4, sigue siendo una amenaza para las costas de Guerrero y Michoacán, según informes recientes. Aunque su intensidad ha disminuido, el sistema sigue generando lluvias fuertes y vientos que podrían provocar inundaciones en estas regiones. Las autoridades han alertado sobre el riesgo de desbordamientos y deslizamientos de tierra, especialmente en zonas bajas.

México se mantiene en alerta por el avance del huracán, que se estacionó frente a las costas del Pacífico. Algunas fuentes indican que el sistema podría desviarse bruscamente, pero aún permanece lo suficientemente cerca como para causar daños significativos. Las escuelas en varios estados, incluido Guerrero, cerraron temporalmente el 23 de septiembre por la situación climática.

Los servicios meteorológicos han destacado que Polo se convirtió en el segundo huracán más intenso del Pacífico oriental, lo que eleva el nivel de preocupación. A pesar de su debilitación, el huracán sigue siendo un fenómeno peligroso que requiere atención constante. Las autoridades continúan monitoreando su trayectoria para emitir alertas oportunas.