El mundo enfrenta una crisis de diésel que podría prolongarse hasta 2026 debido a las tensiones geopolíticas generadas por las guerras en Irán y Ucrania, según informes recientes. Esta situación se agrava con el aumento de precios del petróleo, que se acerca a los 103 dólares por barril, tras una sesión volátil marcada por las declaraciones en la ONU.

Mientras Estados Unidos y Irán intercamban amenazas, el presidente iraní afirma que su país está listo para el diálogo pero no aceptará el acoso. Durante una intervención en la Asamblea General, el líder iraní denunció los ataques estadounidenses y aseguró que su nación luchará hasta el último aliento si es necesario.

Además, el jefe de la diplomacia estadounidense, Mitch McConnell, destacó que al menos se mantuvo una conversación con la delegación iraní, aunque no hubo grandes avances. Por otro lado, Donald Trump, en un discurso previo, amenazó con aniquilar a Irán, lo que fue respondido con advertencias de represalias más devastadoras por parte de Irán.

La tensión entre ambos países continúa influyendo en los mercados financieros, con Wall Street abriendo en rojo y el Dow Jones registrando una caída del 0,14%. La situación se mantiene en observación por parte de los inversores globales.