El huracán Polo, que se debilitó a categoría 4 mientras avanzaba por el Pacífico mexicano, dejó al menos dos muertes y tres personas desaparecidas en Jalisco, según informes locales. Las lluvias intensas y el fuerte oleaje asociados al ciclón causaron daños en la zona, mientras que autoridades cerraron puertos en Nayarit, Baja California Sur y Sonora para garantizar la seguridad. La tormenta tropical Rachel, que se formó en el Pacífico, se suma a la amenaza, con pronósticos de lluvias torrenciales en varios estados.
Mientras el huracán Polo se alejaba, la tormenta Rachel se acercaba al sur del país, generando preocupación por posibles inundaciones y erosión en costas. La Conagua confirmó la formación de Rachel, que podría afectar regiones costeras. En California, las marejadas provocadas por Polo y la tormenta Odalys se combinan con mareas altas, aumentando el riesgo de daños en zonas ya afectadas.
Los meteorólogos mexicanos descartaron la posibilidad de que los ciclones se fusionen para formar un “superhuracán”, pero advirtieron sobre la necesidad de mantenerse alerta. Las autoridades recomiendan seguir las alertas y prepararse para las condiciones climáticas extremas. La situación continúa siendo monitoreada con atención.




















