El presidente francés Emmanuel Macron condenó la violencia durante las protestas en Francia y anunció nuevas medidas para restablecer el orden. Durante un mensaje en vivo, Macron criticó los actos de vandalismo y violencia que han afectado el país. Las protestas, que han durado más de un mes, han visto la participación de cientos de miles de personas, según el gobierno.

Macron responsabilizó a la extrema izquierda de la violencia y advirtió que los responsables deberán pagar los daños. En declaraciones, el líder francés señaló directamente a quienes han desestabilizado el orden público. Reconoció que la violencia fue subestimada y llamó a la responsabilidad de quienes han destruido propiedades y atacado edificios públicos.

Además, anunció la prohibición de reuniones y la aplicación de medidas necesarias para combatir a los manifestantes que alteran la calma. Los prefectos y alcaldes tendrán autoridad para tomar decisiones en este sentido. Según informes, más de 2.000 personas han sido detenidas y 600 agentes heridos durante las protestas.

Las manifestaciones, que comenzaron como protestas estudiantiles, han evolucionado hacia disturbios generalizados. Macron instó a partidos y sindicatos a mantener el orden y a apoyar a los jóvenes y comerciantes afectados. Aunque el gobierno reconoce el tamaño de las protestas, la violencia ha generado una respuesta firme del Estado.

La situación ha generado críticas, con algunos grupos acusando a Macron de cobarde por su reacción. A pesar de esto, el presidente insiste en que quienes intentaron derrocar la República rendirán cuentas. La tensión sigue elevada, con el país en medio de una crisis social y política.