Maru Campos, líder opositor, acusó al fiscal Jáuregui de corrupción y conducta inapropiada durante una reunión con la Presidenta. La tensión se ha intensificado en el seno del partido, con Campos señalando que Jáuregui evita enfrentar las críticas.
Campos afirmó que no puede ser acusada de haberlo denunciado, mientras que Jáuregui se muestra evasivo. La reunión entre ambos se ha convertido en un intercambio de acusaciones, con Campos insistiendo en que el fiscal no ha respondido a las denuncias.
La situación se ha complicado tras la revelación de irregularidades en el caso Jáuregui, que ha generado descontento dentro del partido. Campos, quien había sido vista como una figura de liderazgo, ahora se enfrenta a críticas por su postura ante el caso.
Este conflicto refleja las tensiones internas en el partido, donde la corrupción y la ética política son temas centrales. La situación podría afectar la estabilidad del grupo, especialmente con la presión por una respuesta clara a las acusaciones.





















