Un sismo de magnitud 4,5 en la escala de Richter sacudió el norte de México el viernes 28 de junio, según datos publicados por el Servicio Sismológico Nacional. El epicentro se ubicó a 12 kilómetros al sureste de la ciudad de Monterrey, en el estado de Nuevo León. La profundidad del sismo fue de 10 kilómetros, lo que lo clasifica como un evento de tipo local.

Las autoridades informaron que no se registraron daños materiales ni heridos en el momento del sismo. Sin embargo, se activaron alertas en varias ciudades cercanas, incluyendo San Nicolás de los Garza y Linares. El Servicio Sismológico Nacional recomendó a la población mantenerse alerta y seguir las indicaciones de los organismos oficiales.

Este sismo forma parte de una serie de actividades sísmicas registradas en el país en los últimos meses. En mayo, se registraron tres sismos de magnitud superior a 4,0, dos de ellos en el estado de Jalisco y uno en el estado de Puebla. Los expertos indican que la zona norte de México está en una zona de actividad sísmica moderada, lo que justifica la frecuencia de estos eventos.

La actividad sísmica en México es monitoreada constantemente por el Servicio Sismológico Nacional, que proporciona actualizaciones en tiempo real. Aunque no se han reportado incidentes graves, la comunidad científica advierte sobre la necesidad de mantener protocolos de seguridad en caso de futuros sismos.