La Comisión de Seguridad Social del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anunció que seis recién nacidos fallecieron en el Centro Médico de Occidente de Durango, en el estado de Durango. El incidente ocurrió durante el mes de junio y se ha confirmado como parte de una serie de casos similares en el sistema de salud pública.
Las autoridades del IMSS iniciaron una auditoría interna tras el reporte de las muertes, y han decidido remover a varios directivos del hospital por no cumplir con los estándares de atención médica establecidos. El caso ha generado preocupación entre los familiares de los pacientes y entre los médicos que trabajan en el centro.
Este suceso se suma a otros casos registrados en el mismo estado, donde se reportaron cinco muertes de recién nacidos en el mismo hospital en el transcurso de los últimos meses. La situación ha sido denunciada por organizaciones de defensa de los derechos de los pacientes, quienes exigen una revisión más profunda de las condiciones de atención en el IMSS.
La crisis en el sistema de salud pública ha sido un tema recurrente en el país, con múltiples denuncias sobre falta de recursos, sobrecarga de personal y condiciones inadecuadas en algunas unidades de cuidados intensivos. En este contexto, el caso de Durango ha sido visto como un ejemplo más de las dificultades que enfrenta el IMSS en la atención a los más vulnerables.
La Comisión de Seguridad Social ha prometido presentar un informe detallado en las próximas semanas, pero hasta entonces, las familias de los bebés fallecidos continúan buscando respuestas y justicia.























