La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, acordaron una coordinación más estrecha entre el gobierno federal y estatal durante una reunión privada en Ciudad Juárez. Esta decisión sigue a una serie de tensiones generadas por la presunta injerencia de la CIA en asuntos locales. Durante la conversación, ambos líderes abordaron temas como seguridad, gestión del agua y la exportación de ganado.
La reunión, que tuvo lugar a la llegada de Sheinbaum a la región, marcó un intento de resolver desacuerdos previos. Campos había solicitado una mesa de seguridad y reuniones específicas para abordar cuestiones críticas. La presidenta confirmó que el Secretariado de Gobernación (Segob) atenderá las peticiones de la gobernadora.
La coordinación entre ambos niveles de gobierno busca mejorar la respuesta a desafíos como el gusano barrenador, que afecta la producción agrícola. La visita de Sheinbaum a Chihuahua se enmarca en una serie de reuniones para fortalecer la colaboración entre autoridades.
La tensión generada por la presunta intervención de la CIA ha sido un tema de debate en la región, pero la reunión parece haber dado paso a un diálogo más constructivo.



























