El Océano Atlántico no ha registrado ningún huracán hasta hoy, marcando un récord inédito desde la década de 1960, según datos del Servicio Meteorológico Nacional. Esta ausencia se debe a condiciones atmosféricas atípicas que han inhibido la formación de sistemas tropicales. Los satélites han permitido un monitoreo continuo desde esa época, lo que facilita la detección temprana de fenómenos como huracanes o ciclones.
La falta de huracanes podría estar relacionada con el fenómeno El Niño, que ha estado influyendo en los patrones climáticos. La NOAA calcula una probabilidad del 75 % de que este episodio alcance una magnitud superior a la de anteriores eventos. Aunque El Niño no garantiza lluvias o tormentas específicas, el SMN anticipa un invierno con mayor humedad en el noroeste de México.
La combinación de factores climáticos y la influencia del El Niño ha generado una situación inusual en el Atlántico. Aunque no se ha confirmado una causa directa, los expertos analizan las condiciones actuales para entender mejor este fenómeno. La comunidad científica sigue de cerca los cambios para predecir posibles impactos en la región.


























