El primer temporal de lluvia del otoño ha llegado a las zonas agrícolas de México, donde la demanda hídrica es alta. Sin embargo, esta llegada inoportuna podría dañar cultivos cercanos a la cosecha, según el pronóstico agrometeorológico semanal. Las lluvias torrenciales podrían provocar pudrición en granos y hortalizas, afectando la producción en los próximos días.
Mientras tanto, la tormenta tropical Rachel se acerca a la costa, manteniéndose en categoría de tormenta con vientos sostenidos de 85 km/h y rachas de 100 km/h. Se espera que esta tormenta pueda evolucionar hacia un huracán, lo que podría afectar a varios estados del país. Aunque no se ha confirmado su trayectoria exacta, los expertos advierten de la posibilidad de que se intensifique en las próximas horas.
La combinación de lluvias y la posible evolución de la tormenta Rachel genera preocupación entre los agricultores, quienes temen por la pérdida de cosechas. Las autoridades continúan monitoreando la situación para emitir alertas oportunas y minimizar los impactos en la producción agrícola.
























