En México, analistas políticos consideran que el modelo de extrema derecha, representado por figuras como Donald Trump, podría no tener éxito en el país. A pesar de que algunos mexicanos de derecha desean ver la llegada de líderes similares a Trump o Jair Bolsonaro, la realidad sugiere que estos enfoques podrían fracasar en las urnas.
La presidenta mexicana, Xóchitl Gálvez Sheinbaum, fue cuestionada sobre la posible intervención de Estados Unidos en las elecciones de 2030. Ella respondió que grupos de derecha vinculados al gobierno estadounidense buscan influir en el proceso electoral mexicano. En tanto, en Brasil, Bolsonaro ha sido criticado por su tendencia a la radicalización, según el comentarista Hélio Schwartsman.
En Chile, el ex presidente Sebastián Piñera, quien fue candidato en 2021, ha sido comparado con Trump por su estilo de comunicación. Mientras tanto, en Estados Unidos, Trump ha destacado el triunfo de Bolsonaro en las elecciones brasileñas, aunque el resultado fue cercano.
La situación refleja una evolución en la política latinoamericana, donde los modelos de derecha extremos enfrentan desafíos, pero también generan atención. La elección de 2030 en México podría ser un punto de inflexión para la región.

























