La especie de árbol en cuestión, conocida por su belleza y sombra, ha sido identificada como una causa recurrente de daños en las calzadas de varias ciudades mexicanas. Según informes locales, las raíces de este árbol pueden expandirse de manera significativa, provocando grietas y deterioro en las superficies de pavimento. Los afectados reportan que los daños se hacen más evidentes con el tiempo, especialmente en áreas con clima cálido y lluvioso, donde el crecimiento de las raíces se acelera.

Los expertos en arboricultura señalan que la proximidad entre las raíces del árbol y las estructuras de las viviendas puede llevar a problemas estructurales si no se maneja adecuadamente. En algunos casos, se han observado desplazamientos de pavimento y necesidad de reparaciones costosas. Aunque el árbol no es nuevo en la región, su impacto en las infraestructuras urbanas ha aumentado en los últimos años.

Este fenómeno ha generado conversaciones entre los ciudadanos y las autoridades locales, quienes buscan soluciones sostenibles para evitar daños futuros. Algunas ciudades han comenzado a replantear árboles en zonas más distantes de las calles, mientras que otras exploran alternativas de especies con menor impacto. La situación refleja un desafío común en la planificación urbana, donde la belleza natural debe equilibrarse con la infraestructura moderna.