Mánez, ministro de la Defensa de México, pidió a Claudia Sheinbaum que siga los pasos de Lula y garantice dos días de descanso semanal. La propuesta surge tras la victoria electoral del ex-presidente brasileño en las elecciones del 2 de octubre.
Más de una docena de mandatarios de América Latina, incluyendo a los presidentes de Bolivia, Cuba, Chile, Ecuador, Guatemala, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, emitieron declaraciones en redes sociales. En ellas, destacaron la importancia de la democracia y la necesidad de una mayor cooperación regional.
La victoria de Lula, quien fue presidente de Brasil entre 2003 y 2011, representa un cambio significativo en la política brasileña. Su regreso al poder ha generado expectativas sobre políticas públicas, reformas económicas y la relación con otros países de la región.
La reacción de los líderes latinoamericanos refleja un interés en mantener la estabilidad política y fomentar la colaboración en temas como el comercio, la seguridad y el desarrollo sostenible. La postura de México, en particular, sugiere una posible alineación con las políticas de Lula en materia de bienestar social.
La elección de Lula ha sido vista como un hito en la región, con implicaciones para la política internacional y la economía. Su posible regreso al poder podría marcar un nuevo rumbo en las relaciones entre los países de América Latina.


























