El huracán Polo alcanzó la categoría 5 en la escala Saffir-Simpson, con vientos máximos sostenidos de 260 km/h y rachas de hasta 315 km/h, según informes oficiales. Este fenómeno meteorológico se fortalece frente a las costas del Pacífico mexicano, afectando a cinco estados: Guerrero, Michoacán, Colima, Jalisco y Nayarit. Las autoridades advierten sobre lluvias torrenciales con acumulados de hasta 150 mm, lo que incrementa el riesgo de inundaciones urbanas.

La presidenta Claudia Sheinbaum exhortó a la población a mantenerse atenta sobre la evolución del huracán, indicando que no tocará tierra ni causará impacto grave en los estados costeros. Aunque se prevé un desplazamiento lento, el sistema sigue siendo peligroso. La Marina activó el Plan Marina en nueve estados del Pacífico, mientras el Ejército y la Guardia Nacional vigilan zonas de riesgo en Colima.

Las proyecciones indican que el huracán Polo se fortaleció rápidamente debido a intensas anomalías térmicas en el Pacífico. Este fenómeno, impulsado por El Niño, ha generado preocupación por su trayectoria y potencial impacto. Aunque no se prevé un contacto directo con la tierra, las autoridades mantienen alerta máxima en las zonas costeras.

La situación sigue siendo vigilada por especialistas, quienes destacan la necesidad de precaución ante las condiciones climáticas extremas. La población cercana a la costa del Pacífico debe estar preparada para posibles inundaciones y otros efectos relacionados con el huracán.