El huracán Polo tocó tierra en el municipio de Comondú, Baja California Sur, como tormenta de categoría 2 en la escala Saffir-Simpson, según informes del Servicio Meteorológico Nacional. El ciclón, que había mantenido su intensidad durante más de 15 días, finalmente se debilitó al llegar a la costa, aunque aún presentaba vientos sostenidos de 175 km/h y ráfagas superiores a 200 km/h. Las autoridades locales y nacionales emitieron alertas de inundaciones y deslizamientos de tierra debido a la alta cantidad de precipitaciones esperadas.

El gobernador de Baja California Sur, Manuel Cota, envió un mensaje de apoyo a la población afectada, prometiendo recorridos por los municipios más golpeados. En una declaración, Cota destacó la importancia de la preparación ante desastres naturales y llamó a la comunidad a mantenerse alerta. Aunque el huracán no causó muertes confirmadas, se reportaron daños a infraestructuras y viviendas en zonas costeras.

La Coordinación Nacional de Protección Civil advirtió sobre la posibilidad de lluvias intensas, con hasta 250 mm en algunas áreas, lo que podría provocar inundaciones y afectar la movilidad en la región. Mientras tanto, se espera que el sistema ciclónico continúe su trayectoria hacia el norte, con posibles impactos adicionales en Sonora. La situación sigue siendo monitoreada de cerca por instituciones locales y federales.