El huracán Polo, que se convirtió en el séptimo ciclón de la temporada 2026 en el Pacífico Nororiental, tocó tierra en el municipio de Comondú, Baja California Sur, como huracán de categoría 2 según la escala Saffir-Simpson. Este impacto marcó el final de un camino inusualmente prolongado, ya que el ciclón mantuvo su intensidad durante más tiempo que cualquier otro de su categoría. Mientras se acercaba a la costa, el SMN previó lluvias extremas y vientos de hasta 240 km/h, con olas de hasta 10 metros en el mar.

El huracán, que se intensificó rápidamente, fue observado a solo 30 km de la costa antes de su llegada. Las autoridades activaron alertas rojas en Comondú y Loreto, preparándose para las condiciones climáticas extremas. Aunque se esperaba un impacto más fuerte, el Polo finalmente se debilitó al tocar tierra, dejando en su paso una trayectoria que incluyó también la costa centro-sur de Sonora.

La región de Baja California Sur enfrentó un momento de tensión, con la población alerta y las autoridades coordinando evacuaciones y medidas de seguridad. El huracán, que rompió récords de longevidad, deja una huella en la costa, con posibles daños a infraestructuras y a la naturaleza. La situación sigue siendo monitoreada para evaluar el impacto completo.