Claudia Sheinbaum, presidenta de México, expresó su confianza en el pueblo brasileño durante la segunda vuelta electoral del país. En declaraciones a medios, rechazó públicamente la derecha, señalando que su principal aliado es la ciudadanía brasileña. Aunque evitó comentar directamente sobre las elecciones, su postura refleja una postura claramente contraria a los candidatos de derecha, especialmente a Jair Bolsonaro, quien ha ganado terreno en la primera vuelta.

Sheinbaum destacó la importancia de la participación ciudadana y la democracia en el proceso electoral brasileño. Aunque no se pronunció sobre el resultado final, su mensaje fue claro: el apoyo del pueblo es fundamental para el futuro político del país. En su discurso, también llamó a la calma y a la responsabilidad, insistiendo en que el gobierno mexicano no tiene preocupaciones por el avance de Bolsonaro en las urnas.

La elección en Brasil representa un momento clave para la región. La segunda vuelta se celebrará en un contexto de polarización política intensa. La postura de Sheinbaum refleja una alianza estratégica con la izquierda brasileña, que ha sido históricamente más cercana a México. Aunque no hay una alianza formal, su apoyo simbólico a los candidatos de izquierda podría influir en la dinámica electoral. La elección finalizará con la elección del próximo presidente de Brasil, un cargo que tiene un impacto significativo en la región.