La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, prometió durante su discursio en la ONU que el país celebrará elecciones, aunque no estableció una fecha concreta. En su intervención, Rodríguez se desmarcó del régimen de Nicolás Maduro, del que era la segunda figura, y anunció una "etapa de democracia plena" reconocida por el pueblo venezolano y por la comunidad internacional.

Aunque no detalló el calendario electoral, Rodríguez explicó que negocia con sectores de la oposición para iniciar una transición política. Su discurso también incluyó una referencia a Estados Unidos, agradeciendo al presidente Donald Trump por "retomar el camino de las relaciones diplomáticas". No mencionó directamente el asalto al Congreso en febrero, que marcó un punto de inflexión en la crisis venezolana.

La líder opositora María Corina Machado intentó regresar a Venezuela durante el discurso, pero sus esfuerzos fueron frustrados. Rodríguez reafirmó la "Diplomacia de Paz" como eje nacional, un enfoque que busca reducir la polarización y promover la reconstrucción del país.

En su discurso, Rodríguez redefinió la democracia como la "calidad de la competencia preelectoral", lo que sugiere una visión más orientada a la participación y la transparencia. Su mensaje contrasta con sus intervenciones pasadas, donde se enfocaba en el discurso revolucionario.