El gobierno francés anunció este martes la aplicación de toques de queda nocturnos en cuatro ciudades del norte del país, incluyendo Lille, Douai, Wattignies y Denain. Las restricciones afectarán las noches del lunes y martes, limitando la movilidad de los ciudadanos entre las 22:00 y las 6:00 horas. Esta medida forma parte de las acciones tomadas para contener una ola de disturbios que ha sacudido el país en las últimas semanas.

El ministro del Interior presentó su dimisión dos días después de la primera ola de violencia, aunque fue rechazada por el presidente. El primer ministro anunció medidas excepcionales para evitar una nueva escalada de protestas. Las autoridades han estado evaluando la situación tras una serie de manifestaciones que han tenido lugar en varias ciudades, incluyendo la capital, París, donde se han impuesto restricciones similares en ciertas zonas.

Los disturbios han sido motivados por una serie de protestas contra medidas económicas y sociales, incluyendo la subida de precios de los combustibles y la crisis laboral. El gobierno ha estado bajo presión para tomar acciones más firmes para restaurar el orden público. Las medidas actuales son parte de un esfuerzo para calmar la situación antes de una nueva manifestación convocada para el sábado. La aplicación de toques de queda se ha visto como una respuesta inmediata a la tensión creciente en las calles.