Trump destacó durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas que México es el epicentro de la violencia generada por los cárteles. El ex presidente, quien aún mantiene una presencia activa en la política internacional, señaló que el país latinoamericano debe recuperar el control de su territorio para combatir la delincuencia organizada. Esta afirmación se da en un contexto donde las tensiones entre Estados Unidos y México han sido recurrentes, especialmente en temas de seguridad y migración.

En la misma intervención, Trump también lanzó una advertencia militar a América Latina, sugiriendo que la región debe prepararse para posibles escenarios de conflicto. Aunque no especificó a qué países se refería, su discurso reflejó una postura más dura hacia la seguridad fronteriza y la lucha contra el crimen organizado. Esta postura contrasta con la visión más colaborativa que ha mostrado en algunas ocasiones con el gobierno mexicano, como cuando destacó una buena relación con el presidente Claudia Sheinbaum.

La investigación de Forbidden Stories revela que Estados Unidos ha expulsado a más de 25 000 personas hacia terceros países, incluyendo a México. Aunque no se mencionó directamente en el discurso de Trump, esta práctica ha sido criticada internacionalmente por su impacto en las comunidades migrantes. La tensión entre las políticas migratorias de Estados Unidos y la realidad en México sigue siendo un tema de debate en la región.