El gobierno estadounidense ha mantenido un silencio estratégico sobre las elecciones brasileñas, según fuentes de la Casa Blanca citadas por el Washington Post. Esta decisión busca minimizar argumentos de interferencia extranjera, según una fuente anónima que explicó que el pensamiento era: "Fiquem quietos". Si el apoyo fuera contraproducente, no se lo daría.

La elección del domingo mostró un avance significativo de la derecha en Brasil, lo que ha generado especulaciones sobre la influencia de la política exterior estadounidense. Analistas internacionales, incluida la BBC News Brasil, han preguntado si este resultado puede considerarse una victoria de Donald Trump y su estrategia en América Latina.

En América Latina, la tendencia a la derecha ha ganado terreno, desde Venezuela hasta Argentina, pasando por Honduras y Colombia. Esta movida ha sido vista como una consecuencia de la estrategia de Trump y Marco Rubio, que ha impulsado una mayor presencia estadounidense en el continente.

En México, el discurso nacionalista ha sido criticado por expertos como Onel Ortiz, quien advierte que Morena debe prestar atención a este tipo de enfoques, ya que no lograron resultados en Colombia ni en Brasil. La democracia y la transparencia deben ser fortalecidas en las campañas políticas.

La elección de Flávio Bolsonaro, hijo del ex-presidente, ha sido calificada como un "retorno notável" de la familia Bolsonaro y una victoria de Trump, según el Financial Times. Esta conexión ha generado debates sobre el impacto de la política estadounidense en los procesos electorales latinoamericanos.