El municipio de San Miguel de Allende, en Guanajuato, enfrenta una situación crítica por la expansión de campos de golf que amenazan con agotar recursos hídricos y dañar el entorno natural. Las autoridades locales no han descartado el proyecto, pero lo han condicionado a que no afecte a las comunidades vecinas ni utilice agua destinada a la población.

Los expertos alertan que el desarrollo de estos campos podría alterar el equilibrio hídrico de la región, especialmente en un contexto donde el uso del agua es ya escaso. El área en cuestión se encuentra en una zona con valor histórico y cultural, lo que añade complejidad al debate.

Aunque no se ha emitido una decisión final, las autoridades han pedido que se respete el uso sostenible del agua y se evite cualquier daño al ecosistema. La comunidad local ha expresado preocupación por el impacto potencial en la calidad de vida y el patrimonio natural.

La situación sigue en análisis, con la expectativa de que se presenten propuestas alternativas que prioricen el bienestar ambiental y social sobre el desarrollo económico.